domingo, 3 de mayo de 2009

UNA HISTÓRICA FAMILIA SANTIAGUEÑA: LOS TABOADA



Escudo de armas de la familia Taboada.
Manuel Taboada.


Antonino Taboada.

Por Sandro Olaza Pallero


           Según los genealogistas el apellido Taboada es antiguo y su origen es de Lugo (Galicia), donde existe un municipio llamado Taboada, casa solariega desde tiempos de Alfonso VII de Castilla. Posteriormente el apellido se extendió por otras regiones de la Península. Derivado de táboa ("tabla"; lat. tabula), equivalente al castellano tablada (cada uno de los espacios en que se divide una huerta para su riego). Las armas principales del escudo de armas de este noble apellido son: en campo de gules, cuatro tablas de oro, puestas en palo y bordura de plata con ocho calderas de sable.
El título de condesa de Taboada fue otorgado por Carlos II el 20 de septiembre de 1683, a María Teresa de Taboada y Castro. Felipe Antonio Gil Taboada (1668-1722), prelado español nacido en Lugo, se distinguió por sus virtudes y fidelidad a Felipe V, quien lo nombró gobernador del Consejo Supremo de Castilla. Francisca Luisa de Paz y Figueroa, hija del general Juan José de Paz y Figueroa, contrajo nupcias con Ramón Antonio Gil de Taboada en 1775. Fue este el primer Taboada que arribó al Tucumán a fines de 1768, desde su villa de Vivero (Galicia). Los tres hijos varones nacidos de este matrimonio, forjarán la primera etapa del predominio familiar, en las primeras décadas del siglo XIX.
Una de las hijas, en cambio, alcanzará si no la fama, con seguridad la gloria. Fue la reverenda madre Ana María del Niño Jesús Taboada de Paz y Figueroa (1788-1852), ilustre mujer santiagueña que se distinguió por ayudar a los pobres e indígenas. Fundó el convento de Belén el 25 de diciembre de 1821 en homenaje al Niño Jesús que tanto amaba.
Su hermana, Sebastiana de Taboada Paz y Figueroa, se casó en Santiago del Estero con José Antonio de Gorostiaga y Urrejola. Su hijo fue el doctor Luciano de Gorostiaga Taboada Paz y Figueroa, aquél que por sus relevantes méritos mereció del general Bartolomé Mitre el siguiente elogio: “Su memoria debe ser honrada por los argentinos”. Fue comandante general del Resguardo, diputado a la legislatura varias veces, secretario, miembro de la comisión de redactores de la primera Constitución de Santiago del Estero y gobernador delegado.
Por su parte los Paz y Figueroa descendían del rey San Fernando de Castilla. La familia Taboada-Paz y Figueroa constituyó parte importante del patriciado de la provincia norteña de esa época. Su fuerza fue política y social: fueron propietarios de ingentes leguas de tierras. 
Desde poco antes de Caseros y hasta bien entrada la administración del presidente Nicolás Avellaneda, Santiago del Estero fue sometida a un régimen político personalizado por la familia Taboada, clan que durante casi un cuarto de siglo ejerció una gran influencia sobre todo el Norte y Noroeste argentino. Sobrinos del general Juan Felipe de Ibarra Paz y Figueroa, fundador de la autonomía santiagueña en el año 1820 y el más fiel intérprete del sentimiento federal de sus paisanos.
 Eran hijos de Leandro Taboada, quien formó parte del batallón Patricios Santiagueños reclutado por Juan Francisco Borges en 1810, al paso del ejército libertador por la ciudad norteña. Sin embargo la vida militar no le sedujo, y sin participar en la guerra emancipadora, volvió a su lugar de origen para formar su hogar en Matará. Hacendado y custodio de las fronteras en Matará, fue esposo de Agueda Ibarra, hermana menor del caudillo Juan Felipe Ibarra. Hasta su estancia recurrió el coronel Borges, su antiguo jefe, al huir derrotado por Gregorio Aráoz de Lamadrid en el combate de Pitambalá, en diciembre de 1816. Taboada, en lugar de ocultar al prófugo, lo entregó a sus perseguidores y de allí fue traído Borges para ser fusilado sin proceso, en la chacra de Santo Domingo el 1° de enero de 1817.
Militares, gobernantes, empresarios, los Taboada ejercieron el poder con energía y exclusivismo, pero también con un innegable amor a su tierra. Fueron auténticos caudillos del liberalismo, voceros del progreso –tal como lo entendían ellos-.
El general Antonino Taboada (1814-1883) derrotó al tucumano Celedonio Gutiérrez en Tacanitas, Laureles y Ceibal. Acabó con las fuerzas de Ángel Vicente Peñaloza en Mal Paso y con las montoneras de Felipe Varela en Pozo de Vargas. Los Taboada en la batalla de Pozo de Vargas mandaban sus escuadrones “Río Hondo”, “Salavina”, “Libertad”, “Choya”, “Laureles”, batallones de Tucumán y Catamarca, y la caballería al mando del mayor Pablo Irrazábal –asesino del Chacho-, cuyas sugestiones tácticas dieron el triunfo a las fuerzas nacionales. Inicialmente los riojanos desbordaron a los santiagueños, sobre todo en el flanco izquierdo y en el frente del batallón chileno, obligando a los hombres de Taboada a replegarse y al mismo convoy de mando a retroceder y ubicarse sobre la derecha, para evitar que lo atacaran por detrás. Sin embargo los bravos santiagueños se recuperaron a medida que las armas de fuego iban aumentando las bajas entre la caballería riojana, que llegó a efectuar diez cargas, en tanto que el terreno y las trincheras limitaban la peligrosidad de los jinetes y sus lanzas.
Uno de los versos recopilados de la "Zamba de Vargas" utiliza con acierto la expresión "lanzas contra fusiles" para definir la característica esencial que adoptó la batalla. El propio Varela salvó su vida, luego de que su caballo cayera muerto y fuera rescatado por la montonera Dolores Díaz, apodada la “la Tigra”. Al anochecer dio orden de retirada con sólo 180 hombres de los 4.000 con que había llegado. En el campo quedaron muertos 1200 montoneros y 200 nacionales. Antonino fue el brazo armado del régimen.
Su hermano Manuel Taboada (1817-1872) fue gobernador de 1851 a 1871 y fue llamado por Domingo F. Sarmiento “el presidente del Norte”. El 10 de octubre de 1851, Manuel Taboada comunicó a Juan Manuel de Rosas su ascensión al mando, repudiando el “funesto grito del loco traidor, salvaje unitario Urquiza”. 
Recibió las noticias del triunfo del general Urquiza en Caseros y el mismo día sancionó la ley de reasunción “del poder conferido al opresor Juan Manuel de Rosas”, y reconoció “al Libertador de la República en la persona del general en jefe del Ejército Aliado brigadier don Justo José de Urquiza”. 
Otro hermano, Gaspar Taboada, financista, fue dueño de comercios, estancias y barracas y sostuvo económicamente las luchas de sus hermanos y la administración provincial.


Bibliografía:

ALÉN LASCANO Luis C., “Los Taboada”, en Todo es Historia n° 47, Buenos Aires, marzo 1971.
CASTRO PAZ, Aldo Marcos de, “La sangre real y santa de las fundadoras religiosas argentinas”, en Publicaciones del Instituto de Estudios Iberoamericanos, Buenos Aires, 1981, vol. II.
GONZÁLEZ DORIA, Fernando, Diccionario heráldico y nobiliario de los reinos de España, Editorial Bitácora, Madrid, 1987.

1 comentario:

  1. Armas de Taboada: de gules, cuatro tablas de oro, puestas en faja. Bordura de plata con ocho calderas de sable. Algunas ramas ponen las tablas en palo.

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