viernes, 31 de diciembre de 2010

LA JUNTA DE MAYO Y LA REORGANIZACIÓN DE LA ARTILLERÍA EN 1810

Cornelio de Saavedra.
Baltasar Hidalgo de Cisneros.
La acuarela que ilustra este artículo se debe al pincel del uniformólogo José Balaguer y representa los uniformes correspondientes a un artillero a pie, un corneta montado, y un oficial a pie, del Regimiento de Artillería Volante (1810-1811).




                                             Por Leonel Fioretto*
                                     


                                                                                  I

El interés por los antecedentes de mi propia arma –Artillería- y la breve explicación que encontré en la “Reseña Histórica y Orgánica del Ejército Argentino”, publicada en 1972 (tomo I, pág. 177), me crearon inquietud acerca de qué había pasado en 1810 con el Real Cuerpo de Artillería, veterano, formado por españoles peninsulares, y el batallón de Artillería Volante, integrado mayoritariamente por criollos, o españoles americanos; de qué manera habían convivido en medio de la Revolución. En síntesis, quería saber que había sucedido antes de que en 1812 fuera creado el “Regimiento de Artillería de la Patria”.
Tuve oportunidad de asistir como Miembro Adherente al III Congreso Internacional de Historia Militar Argentina, celebrado con motivo del Bicentenario de la creación del Ejército Argentino, al cual pertenezco, organizado por el Instituto de Historia Militar Argentina. Se llevó a cabo en el mes de junio del presente año 2010, durante tres días, en la Escuela Superior Técnica. Allí, como oyente, presencié la exposición de los trabajos presentados. Debido a las obligaciones del servicio y a la falta de elementos documentales no pude terminar a tiempo la ponencia que hubiera querido presentar. En uno de los intervalos, tuve oportunidad de conversar con el historiador Doctor Guillermo Palombo, integrante de la Comisión Organizadora del Congreso y autor de dos ponencias sobre la reorganización militar de 1810 en las guarniciones de Buenos Aires y del interior, quien al conocer mi inquietud por el tema que he mencionado al comienzo, me hizo llegar una carpeta con fotocopias de los documentos originales existentes en diversos legajos del Archivo General de la Nación, que me han sido de gran utilidad para redactar este trabajo, seguramente incipiente e incompleto.

                                                                                     II

La reorganización militar producida en Buenos Aires después de las invasiones inglesas tuvo un punto de inflexión en 1809, cuando el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, a fin de reducir gastos, redujo la guarnición de la ciudad capital a siete Batallones de Infantería, otro de Artillería y un Escuadrón de Caballería. El Batallón de Artillería (de seis compañías) tomó el nombre de “Artillería Volante” y fue autorizado a recibir voluntarios para su refuerzo. Creo conveniente aclarar que dicho Batallón de Artillería volante (de milicias) en realidad integraba la orgánica del Real Cuerpo de Artillería (veterano o profesional), aunque tenía visos de independencia.
En mayo de 1810, según una lista de revista, el Real Cuerpo (Artillería de Plaza) tenía 1 Subinspector, 1 Ayudante Mayor, 2 Capitanes, 2 Tenientes, 2 Sargentos Primeros, 6 Sargentos Segundos, 8 Tambores, 12 Cabos Primeros, 10 Cabos Segundos, y 105 soldados [1]. Y el Batallón de Artillería Volante tenía 1 Comandante, 1 Sargento Mayor, 2 Ayudantes Mayores, 2 abanderados, 1 Capellán, 1 Cirujano, 2 Tambores Mayores, 1 Pífano, 6 Capitanes, 5 Tenientes, 5 Subtenientes, 13 Sargentos Primeros, 11 Sargentos Segundos, 11 Tambores, 24 Cabos Primeros, 17 Cabos Segundos, y 219 soldados [2].
Cuando se instaló la Junta Provisional Gubernativa, el 25 de mayo, Cornelio Saavedra, su presidente y jefe del Batallón 1 de Infantería, recibió el cargo de Comandante General de Armas, y tres días después, fue creado el Departamento de Gobierno y Guerra. El 29 de mayo, los “batallones militares existentes” en la guarnición, por alusión a los de infantería de milicias, fueron elevados a la categoría de Regimientos con la fuerza efectiva de 2.116 plazas cada uno. Pero la Junta se reservó “proveer separadamente sobre el arreglo de la caballería y artillería volante” [3]. Confieso que ignoro cuál pudo haber sido el motivo por el que la Junta no reformó todas las armas a la vez, y qué razones tenía para dejar para más adelante la reforma de la caballería y de la artillería. Me he informado que si, como pensé y parece lógico, la Junta hubiera llevado un libro donde consignara sus acuerdos en materia militar. De haber existido tal libro este aun no es conocido por los historiadores ni se poseen datos conocidos hasta el presente.
El 13 de junio la Junta confirió al Coronel Urbano Gerardo Esteve y Llach el empleo de Coronel de Ejército del Regimiento de Artillería Volante de la capital (lo que entiendo significaba que se elevaba a veterano por su anterior status de milicia), por el siguiente despacho:

La Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del señor Don Fernando 7°, etc. Atendiendo a los méritos y servicios del coronel urbano don Gerardo Esteve y Llach, comandante del Cuerpo de Artillería Volante de esta capital ha venido la Junta en conferirle el empleo de coronel de Ejército de dicho Regimiento concediéndole las gracias, exenciones y prerrogativas que por este título le corresponden. Por tanto manda y ordena, se le haya, tenga y reconozca por tal coronel = para lo que le hizo expedir el presente despacho, firmado y refrendado del infrascrito Secretario, del cual se tomará razón en la Contaduría de Cuentas, y en la General de Ejército y Real Hacienda de este Virreinato. Dado en Buenos Aires a trece de junio de mil ochocientos diez. Cornelio de Saavedra= Dr. Juan José Castelli= Manuel Belgrano= Miguel de Azcuénaga= Dr. Manuel Alberti= Domingo Matheu= Juan Larrea= Dr. Mariano Moreno, Secretario.= Tomose razón en el Tribunal y Audiencia de Cuentas de este Virreinato, Buenos Aires, junio 13 de 1810.= Oromí [4].

El 14 de junio la Junta dispuso la formación de un cuerpo expedicionario al Perú. Para integrarlo se sacarían dos compañías de cada uno de los seis Batallones de Milicias de Infantería, 50 veteranos del Fijo de esa arma, 200 veteranos de Caballería y 100 de Artillería: 40 veteranos del Real Cuerpo de Artillería y 60 de la Artillería Volante (milicias), con sus oficiales [5]. Y como estos artilleros debían marchar al Alto Perú el 3 de noviembre se dispuso su separación administrativa de los cuerpos de la Guarnición de Buenos Aires a la que pertenecían [6], desvinculación que me hace suponer la creación de algo nuevo.

Importante aclaración realizó la Junta el 21 de julio cuando declaró que debía contarse la antigüedad del Cuerpo de Artillería Volante desde la fecha del despacho de Coronel de Ejército de su Comandante y que debía quedar en el pie de veterano, sin diferencia alguna al Real Cuerpo de Artillería:

La Junta ha declarado que el Cuerpo de Artillería Volante debe contar la antigüedad desde la fecha del despacho de coronel de Ejército expedido al señor don Gerardo Esteve y Llach y que debe entenderse veterano, y sin diferencia alguna del Real Cuerpo de Artillería, a cuya clase pertenece. Y lo hará vuestra señoría entender en la orden general de la Plaza. Dios & Julio 21 de 1810.- Señor Sargento Mayor de la Plaza [7].

Y el 27 de julio tal disposición fue informada al Sub Inspector Comandante de Artillería, Brigadier Francisco de Orduña:

Habiendo declarado la Junta que el nuevo Regimiento de Artillería Volante debe tener la misma antigüedad del despacho de coronel de Ejército que se expidió a su comandante don Gerardo Esteve y Llach, y que este cuerpo debe entenderse veterano y sin diferencia alguna del Real Cuerpo de Artillería del mando de vuestra señoría a cuya clase pertenece, lo provengo a vuestra señoría para su inteligencia y fines correspondientes.= Dios & Julio 27 de 1810.= Señor Sub-Inspector Comandante de Artillería [8].

Cuando la ruptura de la Junta de Buenos Aires con el gobierno de Montevideo pudo considerarse definitiva, el 30 de julio la primera resolvió dar de baja a todos los oficiales y soldados del Real Cuerpo de Artillería “que se hallan en Montevideo, o en servicio a la orden de aquel gobierno” [9].


                                                                                 III

Producida la equiparación del Batallón de Artillería Volante con el Real Cuerpo de Artillería en la forma explicada, tuvieron lugar una serie de hechos que trataré de analizar en paralelo, para tratar de establecer sus consecuencias inmediatas.
El primer síntoma sobre la existencia de un conflicto, cuyas intimidades desconozco, parece surgir de la siguiente prevención hecha por la Junta el 1° de agosto al Coronel graduado de Infantería Francisco Javier Pizarro, Capitán del Real Cuerpo de Artillería:

Sin embargo de haberle cometido a vuestra señoría esta Junta la Comandancia del Cuerpo de Artillería de Plaza y Volante, advirtiendo ahora que es incompatible el mando de dos cuerpos distintos; ha resuelto quede vuestra señoría con el mando del primero que desempeña tan a satisfacción de la Junta.= Dios &.= Agosto 1° de 1810.= Sr. coronel don Francisco Pizarro [10].

Interpreto que la “incompatibilidad” del mando conjunto del cuerpo veterano (que constituía la artillería de plaza) y del volante (que era el antiguo de la Unión) obedecía al deseo de dar mayor independencia a éste último, integrado mayoritariamente por criollos, alejándolo del Real Cuerpo, minoritario en efectivos, mayoritariamente peninsulares. Es una hipótesis.
Ese mismo día 1° de agosto la Junta ordenó al Sargento Mayor de Plaza que hiciera saber en la orden general que durante la separación del Comandante de Artillería Volante, Esteve y Llach, entraría a servir su comandancia el Sargento Mayor Bernabé San Martín [11], a quien el 2 de agosto la Junta le comunicó que habiendo resuelto que se aumentasen varias compañías en el regimiento de su interino mando (lo que parece confirmar mi hipótesis), también se dispuso que no se abonara sueldo a ningún oficial que no presentase 40 hombres en revista, y que solo en este caso debería satisfacerse el exceso de sueldo que sobreviniese a los oficiales promovidos a tales compañías de nueva creación [12].
Ocho días después, la Junta dispuso que Pizarro fuera considerado con empleo de Coronel del Real Cuerpo de Artillería, con antigüedad al 3 de abril de 1809.

Agosto 10 de 1810.= [Una rúbrica].= La Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del señor don Fernando 7°, etc. Atendiendo a los méritos y servicios del coronel graduado de Infantería don Francisco Javier Pizarro, capitán del Real Cuerpo de Artillería, ha venido la Junta en conferirle empleo de coronel del Real Cuerpo de Artillería, concediéndole las gracias, exenciones y prerrogativas que por este título le corresponden. Por tanto manda y ordena, se le haya, tenga y reconozca por tal coronel = para lo que le hizo expedir el presente despacho, firmado y refrendado del infrascrito Secretario, del cual se tomará razón en la Contaduría de Cuentas, y en la General de Ejército y Real Hacienda de este Virreinato. Dado en Buenos Aires a diez de agosto de mil ochocientos diez. Cornelio de Saavedra= Dr. Juan José Castelli= Manuel Belgrano= Miguel de Azcuénaga= Dr. Manuel Alberti= Domingo Matheu= Juan Larrea= Dr. Mariano Moreno, Secretario.= Tomose razón en el Tribunal y Audiencia de Cuentas de este Virreinato, Buenos Aires, agosto 10 de 1810.= Oromí [13].

Sendos estados de fuerza fechados los días 14 y 16 de agosto, demuestran que el Real Cuerpo estaba disminuido en sus efectivos de planta [14].
El 1° de septiembre la Junta ordenó al comandante de la expedición a las Provincias del interior que enviara de regreso a la capital al Comandante y otros oficiales de la artillería que marchaban en ella y tuviera presente “que el Regimiento de Artillería Volante está declarado incorporado al Real Cuerpo, y en todo igual en sus privilegios y fuero” [5].
Algo debió suceder, puesto que el 19 de ese mes la Junta ordenó al Subinspector Comandante de Artillería que dispusiera, a la mayor brevedad, el traslado de los individuos del Cuerpo de su mando al cuartel que en el día ocupaba la tropa del Regimiento Fijo de Infantería de la Provincia, acordándolo previamente con su actual Comandante “pero con la mayor prontitud” [16].
Finalmente, de la siguiente comunicación de la Junta al Sub Inspector Comandante de Artillería, del 6 de octubre, quedan en claro las “desavenencias” y “disputas” existentes.

El actual comandante del Cuerpo de Artillería Volante, ha remitido original a esta Junta el oficio que le pasó V. S., con conocimiento de ella en 29 de septiembre último para que absteniéndose de ingerirse en las funciones y demás relativo a la tropa del Real Cuerpo de Artillería, se eviten perjudiciales desavenencias. En su vista ha aprobado la separación adoptada de los cuarteles del uno y otro Cuerpo, esperando promueva V. S. que evitándose disputar se provea la otra cocina que falta mediante la misma separación. Y como es conveniente que los individuos de tropa de la misma Artillería Volante alternen en las faenas del Laboratorio para que se instruyan en la composición de Mixtos ha resuelto la Junta que así se ejecute, y de acuerdo de ella lo prevengo a V. S. para que de al efecto las órdenes correspondientes. Octubre 6 de 1810. Señor Sub Inspector Comandante de Artillería [17].


                                                                                  IV

Es evidente que la Junta tuvo cuidado en mantener a dos elementos de Artillería en equilibrio inestable y separados: el Real Cuerpo y el Regimiento de Artillería Volante. Reglamentariamente ambos debían ser una misma cosa, pero en la realidad no fue así. Aun desconozco porqué la Junta no disolvió al Real Cuerpo. Consta que quiso mantenerlo vivo, pero le dio preferencia al Regimiento de Artillería Volante, incluso dispone que sus integrantes puedan capacitarse en los trabajos del Laboratorio. y para evitar conflictos mantuvo dos jefaturas independientes.
Se ha interpretado que el nombramiento de Pizarro del 10 de agosto “implicaba como es lógico el reemplazo o, lisa y llanamente, el relevo del Brigadier español D. Francisco de Orduña hasta entonces Subinspector de Artillería y Comandante natural del Real Cuerpo de Artillería en el Virreinato pero también quien era, de acuerdo a las Ordenanzas, responsable director de la Maestranza, es decir, de cuanto abarca hoy el importantísimo servicio de arsenales” [18]. Sin embargo no parece que haya sido así, porque no hay constancia de que Orduña haya sido relevado, y por el contrario, continuó al frente de la Subinspección de Artillería durante todo el año 1811, como lo demuestran las comunicaciones al gobierno firmadas por él en tal carácter obrantes en el citado legajo de fotocopias de documentos del Archivo General de la Nación que obran en mi poder [19].
En breve, y con otros elementos documentales que he logrado reunir, me propongo redactar la biografía de dicho brigadier Orduña, que fue el último Subinspector del Real Cuerpo de Artillería en el Río de la Plata.




Notas:

[*] El autor de este trabajo presta servicios como subteniente en el Grupo de Artillería Antiaéreo 601 “Teniente General PABLO RICCHERI”, con asiento en Mar del Plata.

[1] Archivo General de la Nación, Buenos Aires [citaré en adelante con la abreviatura AGN], Archivo del Gobierno de Buenos Aires, 1810, tomo 73, doc. 92, f. 154 (X, 2-6-13).
[2] AGN, X. 2-6-13, doc. 92, f. 154.
[3] Hay una copia facsimilar del impreso en la Biblioteca de Mayo, t. XIV, pág. 12.317.
[4] AGN, Tribunal y Audiencia Real de Cuentas, Despachos, Títulos y Cédulas, 1810, tomo I, libro 65, f. 241 (X, 8-8-1), Las copias de los despachos de los oficiales del Regimiento, librados por la Junta para su toma de razón por la Contaduría, están a fs. 240-277 del mencionado legajo de documentos.
[5] ULISES MARIO MUSCHIETTI, “La Primera Junta y la reestructuración militar durante el año 1810”, en Revista Militar, número 715, Buenos Aires, enero-diciembre 1986, pág. 58.
[6] AGN, Archivo del Gobierno de Buenos Aires, 1810, tomo 57 (X, 2-5-13).
[7] AGN, X, 2-5-13. Se trata de un borrador sin firma.
[8] AGN, Guerra, 1810 (X, 2-10-10).
[9] Registro Oficial de la República argentina que comprende los documentos expedidos desde 1810 hasta 1873, Tomo Primero, 1810 a 1821. Buenos Aires, La República, 1879, pág. 57, núm. 80.
[10] AGN, X, 2-10-10.
[11] AGN, X, 2-5-13.
[12] AGN, X, 2-10-10.
[13] AGN, IX, 8-8-1, fs. 242.
[14] AGN, Archivo del Gobierno de Buenos Aires, 1810, tomo 72 (X, 2-6-12).
[15] Archivo General de la República Argentina. Publicación dirigida por ADOLFO P. CARRANZA. Período de la Independencia. Año 1810. Segunda Serie, t. I, Buenos Aires, Peuser, 1894, pág. 181.
[16] AGN, X, 2-10-10.
[17] AGN X. 2-10-10.
[18] ULISES M. MUSCHIETTI, “La Primera Junta y la reestructuración militar” cit., pág. 62.
[19] Las comunicaciones se encuentran en AGN, Almacenes y Depósitos de artículos de Guerra, etc., 1811 (X, 3-3-1).

1 comentario:

  1. Excelente trabajo, es un gusto que unjoven oficial se interese por la rica historia de esta arma!!!

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